¡Qué buena suerte la nuestra!

¡Qué buena suerte la nuestra!

Los que amamos esta profesión, somos un poco lobos solitarios. Pasamos muchas horas con nuestras reflexiones y con las de nuestros clientes. Hoy he querido sentir que en esta casa no estoy sola y otra coach se ha sentado en mi sofá. Gracias Elena. Y sí, ¡qué buena...