Siempre me encantó esa canción de Lou Reed. Quizás porque me gustaba jugar con ese toque un poco macarra y subversivo. Siempre me han atraído las cosas incomodas, raras, arriesgadas. Me gusta buscar los matices que me hacen percibir que no sólo no hay que elegir entre el blanco o el negro sino que está muy bien prestar atención a esa especie de gris tan distinto al otro gris que hay al lado.

Lo que ocurre es que ahora ya no busco sólo el lado salvaje, ahora busco además el lado brillante. Busco la belleza, así de simple. La belleza en mis relaciones, en mi entorno, en mi trabajo, cuando miro hacia dentro, cuando escucho a los demás, cuando observo lo que hay y antes no veía. La belleza en lo obvio pero también en lo incierto. Pero lo mejor de todo es que he descubierto que la belleza que busco no deja fuera lo feo, sino que lo integra. Como parte de un todo que conforma esta aventura llamada mi vida.

Es por este motivo, por el que hoy he decidido que no voy a escribir un post de manual. Me da igual el SEO y sé que voy a tener que convencer a mi comunity manager de que el título tiene que ser en inglés o no será. No pretendo ser útil a nadie ni dar consejos. No voy a enumerar ni 7 ni 5 ni 10 categorías de nada. El título no incitará a adentrarse a nadie que busque un post convencional, eso será un alivio porque no me gusta crear falsas expectativas.
Pero lo voy a intentar porque de hecho, mis expectativas con este post son que tus expectativas no existan y que simplemente te dejes llevar por la lectura de lo que pueda significar take a walk on your bright side para alguien tan enamorada de la vida como para escribir este tipo de post.

Para mí el lado brillante de la vida es comprender que las cosas no siempre pasan por algo, a veces simplemente pasan y ya. Que a veces no hay que buscar explicaciones a todo pensando que el universo entero conspira sólo para que tu consigas lo que quieres. Que no somos el ombligo del mundo y que en ocasiones hay que solo aceptar. Y quizás me esté contradiciendo, quizás en alguna ocasión mi lado coach me haya hecho escribir lo contrario pero el lado más brillante también consiste en aceptar la contradicción como algo que me hace más real, más libre.

Que lo más inteligente no es encarar a la vida cada vez que nos resulta esquiva, sino convertirnos en su compañera de viaje , hacer las paces con ella y dejar que termine por sacar el conejo de la chistera. Y no pretender plantarle cara a aquello que nos trastoca en una batalla agotadora y desequilibrante, sino entender que todo forma parte de un plan; conseguir hacer de tu vida el lugar más asombroso y rico posible.

El lado más brillante es proponerse cada día ser un poco mejor, un poco más honesto, un poco más sincero, un poco más considerado , un poco más amante, un poco más amigo. Que cada día será mejor si consigues hacer algo por alguien, que cada día será mejor si dedicas tiempo a quererte y a comprenderte y perdonarte para poder hacer lo mismo con los demás.

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El lado más brillante es entender que no eres tan importante como creías ni que merece la pena ponerse trascendental. Que somos una gota en el océano y que dentro de 80 años nadie se acordará de lo que hicimos aquí. Y es un gran alivio, comprender que estamos aquí de paso. Que ciertamente, un día ya no estaré aquí. No pretender nada más que vivir mi vida de la manera más intensa posible, I don´t wanna miss a kiss como dijeron los chicos de Aerosmith. Que pueda estar orgullosa a la hora de bajar el telón y tener la certeza de que yo fui la protagonista y la directora y quien escribió el guión. Que digan de mí que fui una persona decente, que vivió con pasión y que se esforzó en hacerlo lo mejor que supo.

El lado más brillante es haber sido capaz de sentir miedo y sufrimiento y aceptarlo como parte de un proceso necesario que hoy me ha llevado a donde estoy. Es haber tenido coraje cuando fue necesario y entender que cuando no pude ser todo lo valiente que hubiese querido no pude y ya.

El lado brillante es querer lo que eres pero no conformarse cuando descubres lo que podrías llegar a ser. Es tomar las riendas y luchar con todo lo que tienes. Sin negociar. Y cuando se acabe la munición, si no has conseguido lo que querías, tener la certeza de que esa batalla ya estaba perdida mucho antes de que la empezaras  pero tú la peleaste hasta el final. Y tus galones no serán de hojalata, serán cicatrices pero no importará. Porque también habrá alguien que encuentre belleza en tus cicatrices.

El lado brillante de la vida es permitirse tener días en los que no quieras hablar con nadie, ni mirarte al espejo, ni sentir compasión salvo de ti mismo y saber que después llegarán otros que compensarán con creces esa falta de luz. Y no castigarse por ello. Es entender que la felicidad completa y continuada no existe y que por más que quieran venderte esa moto tu decides no comprarla. Porque sabes que la luz del sol sobre la piel calienta más cuando antes tuviste encogido de frío el corazón.
Caminar por el lado salvaje es bonito y necesario para conocer lo distinto, lo prohibido, lo arriesgado, lo sórdido , pero hoy con todo lo que sé, con todo lo vivido y con todos mis respetos, Mr Lou Reed, yo me quedo con el lado más brillante.
Gracias por seguir ahí.

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