Hace unas semanas, os anunciaba en un vídeo que estaba trabajando en el diseño de dos cursos que se realizarán a través de UDEMY, la plataforma más popular en el mundo para la realización de formación on line. El primero, un curso práctico de coaching para el establecimiento de objetivos y el segundo uno sobre comunicación.

El primero de ellos ya está terminado y las primeras críticas recibidas no han podido ser mejores  “Life Coaching: El secreto mejor guardado de las personas de éxito”  arranca con buen pie.

Podéis registraros en el enlace que os dejo a mitad de precio:

‘CURSO LIFE COACHING EN UDEMY -50%’

¿Cómo nació esta idea?

Hace ahora un año y medio aproximadamente, trabajaba en el diseño de lo que sería mi blog. Tenía muy claro que sería un espacio para compartir, un lugar en el que acoger a todos aquellos que en los 3 últimos años me habéis ido siguiendo a través de las distintas redes sociales.
Quería poder crear un espacio agradable, bonito, útil, en el que os sintieseis cómodos, en el que dar cabida a la reflexión y al intercambio de ideas. Un espacio abierto a todo el que quisiese entrar, sin excepción. Un lugar que incitase a pensar, a imaginar, a soñar con los ojos abiertos, en el que se respirase belleza, creatividad pero también rigor y contenidos de calidad.

Y sobre todo pasión, mucha pasión. Un lugar en el que poder contaros mis experiencias y trasladaros desde la auténtica pasión y convicción lo que el coaching ha hecho por mí, por mis clientes y por mis alumnos.

Lo que yo quería era poder invitaros al salón de mi casa, uno a uno, y serviros un café, mientras os acomodábais en el sofá, listos para conversar, para discutir, para reir, para soñar, para reflexionar, para sentir… Miraros a los ojos a través de mis palabras, manteneros la mirada sin que os sintieseis agredidos y moveros la silla de vez en cuando. No sé si lo habré conseguido, pero eso es lo que yo quería y en eso he puesto todos mis esfuerzos, en hacer que mi blog sea como el salón de mi casa, convertido ahora en el salón de la vuestra.

Y cuando ví que mis post tenían repercusión, cuando contemplé emocionada que muchas de las cosas que escribo resultan útiles o inspiradoras para algunos o que hacían reflexionar a veces profundamente a otros me dije, y ahora ¿qué más puedo hacer? Y no, no penséis que esta búsqueda constante de retos es el fruto de la insatisfacción, del no conformarme nunca. Me siento plenamente satisfecha con el trabajo que realizo y me siento feliz de poder vivir de lo que más me gusta.

No responde en ningún caso a la insatisfacción. Nace de la necesidad que tengo, que siento, de compartir todo lo que sé, todo lo que voy aprendiendo y todos los descubrimientos que voy haciendo sobre mí y sobre mis clientes gracias a los procesos que dirijo y sobre todo gracias al compromiso de todos y cada uno de ellos.

Cada vez son más las personas que recurren a mí pidiendo ayuda, o consejo. Cada vez más mails o llamadas de personas a las que no conozco con requerimientos del tipo “no sé que hacer o a quien recurrir ”, “ya no puedo seguir así”, “noto que ya nada encaja” o “no encuentro ni un solo motivo por el que acudir cada día a mi trabajo”.

Y no, yo no soy la solución.

Lo mejor de todo esto es que la solución está en ellos, en todos y cada uno. Sólo que aún no lo saben o están demasiado ofuscados, desmotivados o perdidos como para empenzar a tirar de la manta. Han perdido la confianza en sí mismos.

Lo que no saben, es que cuando llaman a un coach, lo que van a encontrar es a esa persona que va a creer en ellos por encima de todo. Mucho más incluso de lo que ellos creen en sí mismo.

Leer:  Conferencia; Comunicacion y calidad de vida se escriben con C de coaching

Y ahí es donde comienza la magia del coaching y  el trabajo del coach; focalizar, despejar obstáculos, trabajar creencias, gestionar el entorno, mejorar las relaciones, buscar recursos, alinear valores y acciones, buscar lo posible en lo que creemos imposible. En definitiva, conocerse, valorarse, creerse capaces y conseguir tomar las riendas. Más allá de que además, consigan sus objetivos.

Así que siendo consciente de que con los post puedo conseguir hacer reflexionar, viajar con la imaginación, hacer que algunos se cuestionen o introducir la semillita del cambio pero que podría no ser suficiente y también de que no todo el mundo puede permitirse seguir un proceso de coaching, decidí hacer este curso.

Creo firmemente que puede ayudar a muchas personas a darse el impulso que necesitan, a no sentirse solas en el diseño de su objetivo o de su futuro. A que puedan dejar de soñar y comiencen a hacer, sintiéndose acompañadas, fuertes y poderosas. Sintiendo que pueden hacerlo y mostrándoles el cómo será posible desde lo que tienen, desde lo que son.

Y aunque para mi ha sido un reto, grabar vídeos, condensar la teoría en un guión claro y fácil de seguir, repasar herramientas, crear otras nuevas, hablar ante la cámara y aprender a maquillarme de un modo u otro dependiendo de la luz o a cambiarme de ropa en 30 segundos porque la batería de la cámara se agotaba, ¿sabes qué? Que me lo he pasado en grande.

Así que independientemente del resultado (que espero que sea bueno y muchas personas hagan este curso, yo vivo de mi trabajo y también tengo que pagar mis facturas, aún no he conseguido desarrollar la herramienta que solucione esto) el camino recorrido hasta aquí ha sido genial.

Tal como dice Maria Luisa de Miguel de AlquimiaCoach, en su libro “He venido a ser feliz, no me distraigáis” la felicidad no es un destino, sino el mar a surcar día a día. Yo he surcado este mar como he querido y ahora sólo queda esperar a ver a qué puerto me lleva este proyecto.

Espero que os ayude, espero que os resulte útil y espero que dentro de unos meses o semanas pueda recibir algún mail de alguien muy contento y muy feliz por haber conseguido hacer y ser lo que quería.

Steve Jobs, un día nos lanzó una pregunta en forma de disparo directo al corazón; “Si hoy fuera el último día de tu vida,¿harías lo que vas a hacer hoy?”

La última escena de American Beauty, recrea lo que podría sentir cualquier persona en el instante mismo de su muerte. Si tu vida acabase hoy, de manera inesperada, quizás no lamentases nada, ninguna decisión, seguramente no y ¿sabes por qué? Porque ya no habría nada que hacer. ¿Para qué lamentar?

O quizás hubieses deseado tan solo una cosa, estar más presente, haber sido más CONSCIENTE. “La diferencia entre un día vivido y un día consumido, está en el nivel de consciencia” ( Pedro Fernández de Desarrollo Formidable )

El éxito, tu éxito, lo que buscas para ti, vivir la vida que quieres, que mereces, está mucho más al alcance de tu mano de lo que podrías pensar. Tú mejor que nadie sabe cómo sería exactamente este lugar al que cada cierto tiempo viajas para encontrar aliento y esperanza.

Quiero hacer una mención especial a Miguel Morán de El Mandril Social, encargado de la realización de los vídeos, la producción y la edición del curso. Sin su trabajo y sus conocimientos, este proyecto jamás habría visto la luz.

A todos vosotros, como siempre, gracias por seguir ahí.

Curso Life Coaching Udemy
Share This