“Cuando no vives como piensas, pronto empezarás a pensar como vives”

Nos pasamos la vida lamentándonos por lo que no hemos conseguido. Por lo que no hemos llegado a ser por lo que podría ser distinto. En cambio nos cuesta centrarnos y valorar aquello que ya es, aquello que ya tengo  y nos olvidamos que ahí está la clave porque con lo que tengo ya puedo empezar a construir. Empezar por lo que no tengo sería un mal negocio. Seas o no de ciencias, hace más o menos una eternidad que aprendiste que cualquier número multiplicado por cero es igual a cero.  No se puede multiplicar sobre la nada.

En cambio, malgastamos demasiado tiempo y energías queriendo ser quienes no somos, eso nos hará acometer acciones en las que no creemos  y esas acciones nos colocarán inevitablemente en lugares en los que ni tan siquiera querríamos estar.

Crecer, en cierto modo implica apartar la mirada de las carencias y enfocarla en la abundancia de lo que hay en ti. Implica centrarse en las oportunidades  que te brinda el construir sobre lo que ya tienes. Y créeme que tienes mucho sobre lo que construir.

Lo que ocurre es que hay que tener coraje para centrarse en la abundancia, y ¿sabes por qué?¡ Claro que lo sabes! Pues porque ese será el primer paso para admitir la grandeza que hay en ti. Y ser grande asusta. Es infinitamente más cómodo manejarse en la pequeñez, bailar en la baldosa, salir a la calle dejándote en casa, cantar para que nadie te escuche  y esconder lo que sabes, dices, piensas no sea que desentones con el resto. No sea que tu melodía sea demasiado disonante.

Y hablando de melodías, si Stewart Copeland, batería de The Police, hubiese decidido tocar la batería como todo el mundo hasta entonces  hacía, si hubiese decidido dar la espalda a ese ritmo sincopado que consiguió ejecutar como nadie y que es clave en el sonido de la banda, es probable que Police a pesar del carisma de mi adorado Sting, no hubiese llegado a donde llegó. No creo que a nadie, ni tan siquiera los cortos de oído les cueste identificar los primeros compases de una canción de Police. Ese sonido inconfundible, sello de la banda existe gracias al ritmo que Copeland decidió mostrar al mundo. Su ritmo, su manera de entender la música, su peculiar relación con el manejo de los platillos y las baquetas. Su rareza lo hizo único.

Lo que ocurre es que asumir la grandeza, lo distinto y único que hay en ti implica que hay que ponerse a trabajar con todo eso que ni tan siquiera sabías que existía. Que hay que dejar de quejarse, que hay que asumir que eres mucho más responsable de lo que te sucede de lo que en el fondo querrías admitir. Que hay que dejar atrás viejas creencias, o al menos asumir la responsabilidad de lidiar con ellas. Que hay que desaprender lo aprendido. Mostrar al mundo lo que haces.  Asumir tu grandeza es mirarte al espejo y tener el coraje de decidirte a ser quien eres cuando ya ni reconozcas quien te está mirando al otro lado.

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Nadie dijo que fuese fácil, yo digo que es posible y que además es apasionante. Yo digo que asusta pero a cada paso sentirás más firme el arnés que te sujeta. Yo digo que puede ser agotador pero la sensación que provoca avanzar es tan placentera como recibir un masaje en las piernas después de caminar 25 kilometros.

¿Qué hay en el mundo de las carencias que resulta tan fácil caer bajo su hechizo?

 

  • El miedo a no ser lo que deberías de ser y yo te pregunto; ¿qué se supone que tendrías que ser? ¿Quién se supone que tendrías que ser? ¿ Vas a dejar que 5 años de carrera condicionen 50 años de vida, en caso de que ya no quieras más hacer lo que haces ? ¿Vas a seguir haciendo lo que se supone que tienes que hacer en vez de lo que sabes y sientes que quieres hacer? El miedo es sano cuando te aparta del peligro no cuando te encierra en una caja para que mueras por falta de luz y aire.
  • Las creencias que te limitan. Que no son otra cosa que aquellos pensamientos que tenemos sobre nosotros mismos y sobre los demás que condicionan nuestras acciones y por tanto nuestros resultados. Y ahora te voy a pedir que dediques un minuto y poco más a mirar este video.  ¿Sabes por qué este perro se ha convertido en el rey del Skyte en las playas de California? Porque nadie nunca le dijo que no podría hacerlo. Porque un buen día, seguido por su instinto, habrá querido probar que se siente deslizándose sobre ese artilugio. Porque antes de hacerlo, ninguna voz perruna y machacona le dijo; ¿Pero qué estás haciendo? ¿Acaso no te has dado cuenta de que eres un perro y un perro no puede patinar?…. Pues este perro, si puede. Si pudo.
  • Centrarte en los problemas y no las soluciones. Cuando te centras en los problemas te estás centrando en las carencias, no en la abundancia para crear posibilidades. En cierto modo, asumes la incapacidad de buscar salidas, sólo ves la puerta, ni tan siquiera la cerradura. Si te centras en las posibilidades tu cerebro las creará. Si le das opciones, alimentarás su deseo de crear.

Todos y cada uno de nosotros somos trozos de carbón con la posibilidad de seguir haciendo nuestro trabajo para convertirnos en diamantes. Es posible conseguir ser lo mejor que puedas llegar a ser comparado contigo. Esto no va de competir con el de al lado, en ninguna forma o manera . Esto va de competir con uno mismo. Es mucho más apasionante y auténtico.

Esto va de encontrar la manera de vivir acorde a lo que eres y a lo que piensas porque recuerda esto “cuando no vives como piensas, pronto empezarás a pensar como vives”.

Gracias por seguir ahí.

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