Estamos en la era de las burbujas. Y no me refiero a esas maravillosas pompas de jabón que nos devuelven a la niñez,¿os acordáis? Primero vino la burbuja inmobiliaria y tras el desastre y los cadáveres que aún sigue dejando tras su paso, llegaron otras soluciones desesperadas. La más alarmante quizás sea la burbuja del emprendedor. A todos se nos ha dicho por activa y por pasiva que el futuro está en emprender nuestro propio negocio. No para todos, no de cualquier manera. Hay que tener en cuenta distintos e importantes aspectos para poder tomar esta decisión desde una visión de responsabilidad.

 

¿Cómo paliar los defectos de forma del entorno con las capacidades individuales para emprender con éxito?

 

Se han empeñado en decirnos por todas partes, en todos lados que el futuro es emprender y que además todos podemos hacerlo. Pues la verdad, siento discrepar con algunos gurús pero no estoy del todo de acuerdo.
Y no me refiero sólo a la incapacidad del individuo, me refiero a la incapacidad del sistema para dar cabida al individuo emprendedor. Me refiero a que hay que tener en cuenta factores como la cultura y la visión del lugar en el que se emprende. A menos que esa persona sea especialmente talentosa, es decir, a menos que tenga un profundo conocimiento de sus habilidades para potenciarlas y de sus necesidades para compensarlas. Todos conocemos ejemplos de historia de éxito salidas de la nada en condiciones impensables, pero ¿qué tipo de personas eran? ¿Qué las hizo tan especiales? Sin tener esto en cuenta, animar a todo el mundo a que emprenda es un ejercicio de irresponsabilidad.
Como coach soy profundamente humanista, creo en el potencial de las personas que para mi es ley. Pero no podemos dejar de enmarcar al individuo en la realidad en la que se mueve. No se puede alentar al emprendimiento desde una sociedad que no está suficientemente preparada y que jamás ha valorado el esfuerzo que requiere el hecho de emprender si además esa persona no está preparada para hacerlo. Emprender no es sólo tener una buena idea, es mucho más que eso. Quizás esa sea la clave de por qué tantos negocios emprendidos, fracasan antes de los 5 años de vida.
Pero sobre todo y especialmente si la persona que va a emprender no sabe utilizar los recursos que va a necesitar desplegar en un futuro. Tal vez eso responde a la pregunta de por qué tantos negocios emprendidos, fracasan antes de los 5 años de vida.
Por eso es de suma importancia entender que sólo desde el conocimiento más profundo de lo que cada uno puede hacer, se podrían paliar los defectos de forma del entorno hacia el emprendedor. Pero para eso hay que formar, enseñar y ayudar a quien emprende.
Emprender es básicamente tener una idea de negocio, ponerla en marcha y mantenerla. Para emprender con éxito es necesario desplegar una serie de recursos que faciliten el poner todas tus habilidades , las que tienes y conoces pero también las que tienes y aún no has descubierto al servicio de tu negocio.
Desde que me dedico en exclusiva al mundo del coaching, me convertí en una trabajadora por cuenta propia, autoempleada, autónoma, empresaria, como queráis llamarlo. Hay muchas maneras de definir a las personas que nos dedicamos a asumir la responsabilidad de crear nuestro propio negocio, marca o empresa. Yo me identifico con la que he marcado en negrita.
Cuando decidí asumir este rol, cuando decidí que ya no iba a tener jefes ante los que rendir cuentas y que a partir de entonces yo sería mi propia juez , alentadora, compañera, saboteadora y aliada surgieron algunas dudas sobre cómo poder desempeñar todos esos roles en una sola persona y no morir en el intento.
No fue fácil, hubo momentos de soledad, de duda, cometí errores, hice cosas que se supone que había que hacer aunque en mi caso no funcionaron y otras importantes que olvidé tener en cuenta. Ahora que ya ha pasado el tiempo suficiente como para mirar atrás y recoger los frutos de mi esfuerzo y de analizar un poco el ‘como’ he llegado hasta aquí, me doy cuenta de que sería muy egoísta no compartir todo lo que aprendí.
No soy especialista en estrategia empresarial, no conozco los subterfugios de la administración en materia de emprendimiento así que siento no poder darte soluciones de experta en este sentido. Pero sí conozco bien las dificultades (por experiencia propia y ajena) a las que se enfrenta un emprendedor y algunas claves para dar salida a estas dificultades desde el conocimiento de los recursos que todos y cada uno tenemos a nuestro alcance; nosotros mismos en nuestra versión mejorada.
Asi que como desde mi rol de coach no puedo aconsejar, hoy me pongo el sombrero de bloguera, que me encanta y me lo voy a permitir. A continuación, he detallado 7 aspectos que entiendo de suma importancia tener en cuenta para sacar adelante cualquier proyecto.

 

7 Aspectos que querrías conocer si vas emprender

 

Define y trabaja tus diferentes roles  Desde el minuto uno en el que decides crear tu propio negocio, marca o empresa debes ser consciente que tendrás que desempeñar varios y diferentes roles. Y de que algunos se te darán mejor que otros. Serás el creativo, el administrativo, el comercial, el que dirige y el que ejecuta, el negociador que no puede dar un paso atrás y el encantador que hace relaciones sociales. No puedes descuidar ninguno de ellos o será muy difícil salir adelante en este mundo competitivo. Sé muy cuidadoso estableciendo qué rol necesitas en cada actividad. No salgas a la arena con el sombrero equivocado. Y si hay algún rol que tengas que mejorar busca ayuda, contrata a un coach o a un mentor . Un coach hará las preguntas adecuadas, que te lleven a las respuestas que necesitas. No escatimes en esto porque será de suma importancia. Y si no te lo puedes permitir, haz trueque intercambiando tus servicios por eso que tanta falta te hace, busca amigos con la formación que necesitas , lee libros, busca en internet pero aprende a desarrollar cada uno de tus roles.

 

Tus objetivos, por escrito  Por más brillante que sea una idea, por más motivado que estés tienes mucho más peligro de que todo eso se diluya en el espacio y el tiempo si no lo pones por escrito. Escribir no sólo es terapeútico sino que además compromete. Si eres creativo, haz murales, dibujos, mapas mentales. Si lo prefieres ten una libreta a mano que se convierta en una extensión de ti mismo. Y si eres auditivo, además de escribir, graba un par de frases motivadoras asociadas a eso que quieres y escuchalas al menos una vez todos los días. Vivir es una tarea tan compleja que a veces se nos olvida que estamos viviendo y es importante recordarnos para qué. Delimita cada objetivo con fecha de inicio y fecha de fin. Ha de ser realista para no crear frustración pero también retador, que te ponga en acción. No hay atajos para sacar adelante un proyecto pero una idea sólo se convierte en proyecto cuando se pone por escrito.

Leer:  Cosas que nunca te dices y que necesitas escuchar

 

Crea hábitos saludables. Y no me refiero sólo a obviedades como dormir bien, comer sano y hacer algo de deporte, no, para eso se puede consultar La Botica de Chumari. Me refiero a que tienes que llevar un horario y una agenda bien definida. Si vas a trabajar desde casa, después de desayunar, dúchate, arréglate como si fueses a salir a la oficina y sal, es decir ve hacia tu lugar de trabajo el espacio de tu casa que has delimitado como tal y estate allí sentado durante el horario establecido. Respeta también tus horarios de descanso pero se riguroso con el cumplimiento de tu timeline. No permitas interrupciones. Se impecable con tus hábitos. Mantén a rajatabla a tus distracciones y sé soberano de tu tiempo. Crea tu tiempo de trabajo con esmero o descubrirás que todas las horas del día, esa frase tan, tan de autónomo, pueden no ser suficientes jamás si tu organización no es impecable.

 

Muestra al mundo lo que haces. Estamos en la era de la comunicación global. Quien no se expone se expone a no existir. Si no tienes una web o un blog o no participas en redes sociales y aún así tu negocio es un éxito, por favor cuéntame cómo lo has hecho. Estamos en la era de los contenidos. Millones de personas compartiendo desinteresadamente lo que saben. Ese espíritu de contribución está hoy más presente que nunca. Antes se cuidaba la información como un tesoro , hoy se comparte. Y no te preocupes, porque aunque sea de manera desinteresada, revertirá indefectiblemente en tu negocio. Y ojalá te copien, créeme, es lo mejor que te puede pasar. Que alguien comparta algo que has escrito o copie descaradamente algo que has colgado en la web quiere decir que interesa y que alguien además cree que es lo suficientemente bueno como para adjudicarse la autoría. Que no te importe, que no te preocupe, ya tienes un fan y eso es lo mejor que te puede pasar. La bola de nieve comienza a crecer. Estarás creando comunidad.

 

Si no sabes de números busca a un buen asesor financiero y si sabes, también. Esto es de suma importancia. Incluso aunque seas de los que están tan convencidos de que el haber encontrado tu pasión, tu norte, tu propósito es tan importante, que lo que único que quieres es ser feliz tan sólo con poder sobrevivir con tu actividad. Especialmente si eres de esos, eres una bomba de relojería. Te lo digo por experiencia. Así que busca a alguien que te asesore en materia económica. Porque de lo contrario, perderás o dejarás de ganar dinero seguro. Una cosa es sacrificarte a todos los niveles con tal de sacar un negocio adelante y otra muy distinta es gestionar incompetentemente tus gastos con esa disculpa y descubrir una vez pasado el tiempo que si hubieses confiado a alguien esa tarea, tu negocio podría haber sido más rentable. Entonces créeme, se te va a quedar una cara de idiota como pocas veces. No es un servicio costoso y es fundamental.

 

Alimenta el espíritu que ha creado todo eso. Picaso dijo “que la inspiración te encuentre trabajando”. Desde ya debes de saber que ser tu propia marca que tener tu propio negocio es un viaje de no retorno al país de la no desconexión . Y no me refiero sólo a la desconexión online, sino offline. La buena noticia es que ya no querrás perder más tú tiempo. Tendrás ganas y necesidad de seguir estudiando, de seguir creciendo y aprendiendo. Los momentos de ocio en su mayoría estarán dedicados a tu pasión y disfrutarás de cada nuevo artículo leído, de cada nuevo tutorial visto, de cada nueva película que te haya inspirado de cada viaje del que hayas sacado alguna idea para tu negocio. La vida será un lugar maravilloso en la que habrá momentos de disfrute sin ninguna otra pretensión y también habrá otros y serán la mayoría en los que el disfrute se convierta en alimento para tu inspiración. No los dejes pasar ni los descuides. Cuando consigas esto, sabrás lo que es finalmente amar lo que haces.
Rodéate de mentes como la tuya. Busca tu tribu. Y aquí, no me refiero sólo a personas que hagan lo mismo que tú, descubrirás que hoy en día gracias al espíritu colaborador propiciado por las redes sociales y al nuevo orden organizacional establecido,

Me refiero a personas con inquietudes parecidas a las tuyas. Con visión emprendedora, con ganas de conseguir lo que se proponen. Inasequibles al desaliento. No importa que sean de ámbitos distintos al tuyo. Toda sinergia suma, una visión alternativa a la tuya aportará creatividad e innovación. Además pueden surgir colaboraciones inesperadas que llenarán tus proyectos de un sinfín de matices y colores nuevos.

 

El entorno puede ser todo lo hostil que quieras pero si consigues explotar al máximo todos tus recursos, habrá muchas más posibilidades de que tu negocio sea no sólo tu presente sino tu futuro.
¿Has tenido experiencias de éxito o fracaso al emprender tu modelo de negocio? ¿Querrías compartirlo con nosotros? Muchas personas podrían necesitar tu visión.

 

Gracias por seguir ahí.

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